Las mamas de gran tamaño pueden provocar dolor de espalda y cuello, irritación de la piel e incluso problemas posturales, además de afectar la seguridad personal. La mamoplastía reductora retira el exceso de tejido y reposiciona la areola.
¿Para quién es?
Mujeres con mamas grandes o caídas que generan molestias físicas o incomodidad estética. En la consulta se examinan y miden las mamas para elegir la técnica adecuada, explicando riesgos y limitaciones.
¿Cómo se realiza?
Se retira el exceso de tejido glandular, grasa y piel, y se coloca el pezón y la areola en su nueva posición. La técnica se elige según el tamaño y la forma de cada paciente.
Recuperación
Las cicatrices quedan ocultas con el sostén. Algunas pacientes notan menor sensibilidad en los pezones, que suele recuperarse en semanas. Seguir las indicaciones antes y después reduce al mínimo los riesgos.
Los resultados varían en cada persona. Este tratamiento se indica solo después de una evaluación médica, donde se explican también sus riesgos y cuidados.